“Los hechos en Iquique no tuvieron justificación”. En resumen el pampino era solidario pero le faltaba unidad y esta la logro en el crítico año de 1907. Tras largo años de ser refrenados sus impulsos de reivindicación social, al fin estallo la gran huelga en la provincia de Tarapacá. Esta represento una clara demostración de la fuerza de los trabajadores de la pampa antes el agobiado gobierno de Pedro Montt y los prepotentes salitreros, lo que puso de manifiesto en forma destacada la existencia de la Cuestión Social en Chile. El gran movimiento se desarrollo en pleno auge de la industrial del “oro blanco”. En la cruenta lucha fratricida los obreros de la Oficinas prestaron a la causa rebelde valiosos servicios en los frentes laboral y de guerra para la obtención de la victoria final de los enemigos de Balmaceda. Esta actitud de los pampinos se debió a la represión balmacedista en la Oficina «Ramírez» que «echó en masa en brazos de la revolución a los trabajadores de las salitreras». •Años más tarde la ingrata República Parlamentaria, insensible a las demandas obreras, reprimió sangrientamente la huelga de los pampinos tarapaqueños. •La acción militar del 21 de Diciembre de 1907 significó un golpe doloroso y paralizante para el movimiento obrero del salitre de Tarapacá y una advertencia para el de la provincia de Antofagasta, donde no estallo el movimiento huelguístico. De esta forma, el desarrollo de la industria salitrera, vital para la economía nacional, continuó sin perturbaciones de este tipo por muchos años. •

