DESPUÉS DE LA TRAGEDIA

En fin los pampinos, abatidos y defraudados, en su casi totalidad regresaron en trenes a las oficinas. Un gran número de sus compañeros quedaron para siempre bajo tierra iquiqueña. Había terminado su terrible odisea en la Capital del Salitre. El 24 de diciembre abrió sus puertas todo el comercio mayorista. Volvió la actividad en casi todas las fábricas locales, y se regularizó el servicio de trenes al interior  Después del cruento acontecimiento muchos obreros bajaron a Iquique con sus familias para dirigirse al sur. Comenzó también la emigración de trabajadores peruanos, bolivianos y argentinos. El diario El Comercio de Lima daba a conocer que entre las víctimas se hallaban trabajadores peruanos, noticia que ha repercutido aquí dolorosamente. El Tarapacá, en su edición del 26 de Diciembre, condena la forma y desarrollo revolucionario y sedicioso impreso por sus cabecillas a la huelga de los trabajadores de la pampa. Enseguida expresó: que no puede censurarse a la autoridad por las medidas violentas que tomó para hacer cesar ese estado de cosas, tan profundamente irregular y pernicioso para el orden social establecido.

El  abogado Horacio Mujica en el diario, el 28 de Diciembre, en un artículo titulado Enseñanzas de la Huelga, expresó: Saquemos de ello enseñanzas de la Huelga, curemos el mal en su fuente, en su raíz, en sus causas verdaderas, evitemos que el mal se produzca y no tendremos necesidad de imponer por la fuerza soluciones que sólo el derecho y la justicia y sobre toda la convicción de ésta debe producir. En fin lo pedido por los huelguistas no era irrazonable, ni se mostraron inflexibles discutiéndolo.